Este dragón gordinflón, a primera vista, puede parecer complicado de hacer. Todo lo contrario. Su cuerpo es una bola de porexpán forrada con papel de periódico y cola blanca rebajada con agua.
La cola, las alas y las patas están hechas con un cartón bastante grueso para que no se deformen al contacto con la cola. Los ojos son dos bolas pequeñas de porexpán y la lengua un trozo de goma eva de color rojo. Las púas de la espalda están realizadas con trozos de hueveras de cartón, pegadas también con silicona caliente.
El resultado: este simpático dragón glotón y poco feroz.