La Princesa Pelibraz propuso un día a su hermano el Príncipe Barbadulce que el primero que se rindiera, perdería. Desde entonces, el Príncipe Barbadulce ocupó el lugar de la Princesa Pelibraz y viceversa. Con el tiempo, la voz de Barbadulce se fue haciendo más grave, su barba creció y creció y ya no le servía ninguno de sus vestidos.Hizo venir al mejor modisto de París para que le hiciera la ropa a medida. Se hizo trenzar la barba y el bigote y, desde entonces, se la conoce también como la Princesa Barbuda.
No hay comentarios:
Publicar un comentario